La familia crece


El pasado 8 de octubre llegó a este mundo Jimena. Con la cara redondita y transmitiendo paz por cada poro de su piel, Jimena ha venido a agrandar dos familias: por un lado, la que han creado sus papás, Héctor y una servidora, y por otro, la familia “empresarial” de AcentoenlaCé…porque como sabéis en nuestro caso la vida profesional y personal van inevitablemente unidas y porque ella vuelve a ser una prueba, un reto, para nuestro modelo de negocio, en el que uno de sus principales objetivos es lograr la conciliación.

Aunque cuando decidimos montar AcentoenlaCé Bosco, mi primer hijo, tenía poco más de un año, y hacerme emprendedora con un niño tan pequeño también fue una aventura, esta es la primera maternidad de la agencia, nuestro primer nacimiento como empresa, y me gustaría hacer algunas reflexiones sobre ello.

Vivimos en un momento en el que está muy de moda quejarse por la maternidad/paternidad y las dificultades asociadas, y en el que el debate sobre este tema está abierto en cada esquina y en cada tertulia. Que conste de antemano que yo soy la primera en hacer estas declaraciones, y mucho más frecuentemente de lo que me gustaría… “nos han engañado”, “con la maternidad pierdes tu calidad de vida”, “la conciliación es imposible”, etc.

Tengo sentimientos encontrados. Todo lo anterior es cierto en gran medida pero, haciendo autocrítica, creo que ese sentimiento de cierta pérdida del control de tu vida viene motivado por las circunstancias actuales en las que tenemos a los hijos: ahora lo hacemos con más edad, cuando venimos de unos años de disfrute total de nuestra independencia, tanto personal como económica, en los que nuestro único objetivo ha sido complacernos a nosotros mismos. Cortar de golpe y porrazo esto de un día para otro, cuesta. Nuestros padres salían de casa para casarse y tener hijos. Lograban su independencia a través de la paternidad/maternidad y los tenían una década más jóvenes que nosotros. Disfrutaban de su libertad empezando una vida que ya desde el inicio estaba dedicada a los demás, a sus hijos. Nosotros tenemos que darnos enteramente a ellos después de ahondar en nuestro egoísmo. Y eso es tremendamente difícil y genera mucha frustración en los padres de nuestra generación.

Dejando de lado este capítulo, más personal, entramos en la conciliación. No es la primera vez que hablamos de esto en ACénto y no será la última, como mujeres que somos (y no quiere decir que esto sea un problema exclusivamente nuestro, pero sí mayoritariamente, por desgracia).  Esta es mi primera maternidad como autónoma, y tengo la suerte de que voy a poder disfrutar de mis 16 semanas de baja, pero tengo claro que si lo hago es por dos razones: una, por el modelo de negocio que nosotras hemos creado y por el trabajo en equipo, que me permite desaparecer este tiempo sin que los clientes lo noten -gracias al buen hacer de mis socias-, y otra, por tener un soporte económico en casa y ahorros que compensan la descompensación de ingresos estos meses. Siendo autónoma cobras el 100% de la base de cotización: si cotizas el mínimo (276 euros al mes) tienes derecho a 884,40 euros de prestación. Hay que contar con que esos meses tienes que seguir pagando la cuota, por lo que lo que recibes son poco más de 600 euros. Es obvio que no todo el mundo puede limitarse a cobrar esto cuatro meses, por eso entre otras cosas se complica para muchas autónomas el tema de la maternidad.

Si bien nuestro país aún tiene que dar muchos pasos para lograr que la conciliación sea una verdadera realidad para todo el mundo – más tiempo de baja acercándonos a los países nórdicos o Canadá, pero, SOBRE TODO, reducción y regulación de horarios para asimilarlos a los de los colegios de nuestros hijos – creo que también debemos agradecer y valorar lo que se ha logrado hasta ahora y los beneficios de los disponemos, que no son pocos aunque muchas veces los desconozcamos. Os pongo algunos ejemplos de ayudas o avances/beneficios y que conviene recordar:

  • Ampliación baja paternal de dos a cuatro semanas desde enero de 2017 y a cinco semanas desde enero de 2018
  • Si el bebé ha estado hospitalizado durante el primer mes y siempre que la hospitalización sea de más de 7 días, se amplía la baja maternal los días que corresponda hasta un máximo de 13 semanas
  • Deducción por maternidad en la declaración de la renta de 100 euros mensuales desde el nacimiento hasta que el niño/niña cumpla 3 años. Puedes cobrarlos por adelantado, al mes, o bien en la declaración de la renta anual con una deducción de 1.200 euros
  • Algunos ayuntamientos ofrecen ayudas por maternidad o paternidad. En el caso del mío, el de Pozuelo, van desde los 1.500 a los 2.500€ dependiendo de renta familiar o discapacidad, y han realizado ya tres convocatorias de estas ayudas (estoy esperando la 4ª 😊)

Son algunos ejemplos que me tocan de cerca. Por supuesto ya si entramos en familia numerosa la lista se engrosa bastante.

Existen empresas que se dedican a ayudarte con todos los trámites que hay que hacer tras el parto y que analizan todos los beneficios o ayudas a los que tienes derecho. La gestoría familiar Easy family es un buen ejemplo. Su creadora, Carmen, puede ayudaros en esta tarea a veces complicada y sobre todo para la que uno, con la locura que significa la llegada de un bebé, no suele tener tiempo ni ganas.

Resumiendo: debemos agradecer los pasos dados y los logros conseguidos de los que disfrutamos, pero aún el camino es largo y queda mucho por hacer. Modelos empresariales como el de ACénto, flexible, dinámico, cooperativo, adaptado a la realidad y las circunstancias, son un perfecto ejemplo de que SÍ se puede, y de que la calidad e intensidad del trabajo valen mucho más que el tiempo de silla caliente y los horarios encorsetados. ¡¡Trabajemos para vivir y disfrutemos del trabajo para ser felices!!

Cristina Lomana

Deja un comentario