¿Cómo ser un buen Community Manager?


Hoy vamos a contaros algo que puede que ya sepáis: las cosas han cambiado. Antes, cuando ibas a un restaurante y la comida no había sido de tu agrado, como mucho se lo decías al camarero mientras él te daba la cuenta. O, si tenías un problema con tu línea ADSL, no te quedaba otro remedio que descolgar el teléfono y esperar largos minutos a que un operador te atendiera al otro lado para poner una queja.

Pero hoy no. Hoy tenemos la solución en la palma de nuestra mano y no es otra que nuestras queridas (y, en ocasiones, odiadas) redes sociales. Tanto si queremos poner una queja como hacer una petición, sólo tenemos que entrar a la cuenta de la empresa en cuestión, hablarles y esperar la reacción de la persona que está detrás de todo esto: el/la Community Manager.

 

Según el último estudio de redes sociales del IAB, las redes sociales cuentan con más de 19 millones de usuarios en nuestro país. ¡Ojo al dato! 19 millones de personas que en algún momento de sus vidas como consumidores querrán una respuesta a sus dudas, quejas o peticiones. Para los que nos toca estar detrás de la pantalla esta cifra puede ser un poco terrorífica, ya que nunca sabes con qué o quién te vas a encontrar en este oficio que se extiende las 24 horas de los 7 días de la semana (y de los 365 días que tiene el año, claro).

Dicho lo cual: ¿te apetece ser Community Manager? Pues hoy vamos a desgranar algunas de las virtudes que debes tener (si quieres ser uno de los buenos):

  • Saber escuchar. Esta es, quizá, la característica más importante de todas las que vamos a nombrar. Un buen Community Manager debe saber qué le está contando su comunidad, qué necesidades o qué problemas tienen. Sólo así podrá ofrecer buenas soluciones.
  • Ser un buen comunicador. Es importantísimo emitir mensajes claros, directos y atractivos. Que llamen la atención y que el público entienda. ¿Cómo? La herramienta que tenemos los Community Manager para hacerlo es la palabra escrita, así que ¡a redactar!
  • Tratar de tú a tú a los seguidores. Aunque hablemos a través de ordenadores, móviles o tablets, ¡todos somos personas! Al otro lado hay alguien que quiere ser atendido por un igual, así que no actúes como si fueras una máquina.
  • Intentar ser original. A cada segundo se genera tanto contenido en redes sociales que hay que estar muy atento para crear algo interesante. Un buen Community Manager debe ser capaz de crear mensajes y contenidos originales, fuera de lo común, e intentar que se viralicen.
  • La paciencia es la madre de todas las ciencias. Organiza el trabajo por tipología (por redes sociales, por clientes,…) y, sobre todo, piensa que en el mundo tenemos que caber todos: habrá usuarios con los que interactuar te será muy fácil y otros que te lo pongan complicado, los que en el argot del Community conocemos como “trolls”. De ti depende no perder los papeles.

El oficio de Community Manager es un continuo aprendizaje. Lo que hoy sirve, mañana no. Así que, además de lo ya señalado, el mejor consejo que podemos daros es que no dejéis nunca de formaros. Seguid curioseando, interesándoos e investigando el mundo de las redes sociales. Y, sobre todo… ¡¡disfrutadlo!!

Marta Lepe

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